El Abri Colibri, gestionado por La Caravane Sans Frontières, se puso en marcha con el apoyo de la Iglesia Protestante de Ginebra, la Ciudad de Ginebra, la Fundación Haas y donaciones privadas, cediendo su templo de Servette-Vieusseux.
El objetivo es ofrecer un lugar para dormir a personas sin hogar identificadas en situación de gran precariedad. Este dispositivo puede constituir una etapa para luego redirigir a los beneficiarios hacia otros lugares de alojamiento tras evaluar su situación sanitaria y social, así como su capacidad para integrarse en otras estructuras.
En el contexto actual de crisis sanitaria, pero también económica y social, una estructura de este tipo, que ofrece además de una comida caliente y una cama, el calor humano y la escucha indispensables, tiene sentido para acoger y reorientar a las personas más desfavorecidas, además de aliviar a las instituciones sociales, actualmente muy solicitadas.




















